El Athletic confirmó el domingo en San Mamés la permanencia una temporada más y, ahora sí, presenta en firme su candidatura para pasearse la próxima campaña por los estadios más prestigiosos de Europa vía Intertoto. Los "leones" cumplieron y de qué manera ante una "Catedral" que disfrutó de un fútbol que rozó la perfección, a la vez que le endosaron una "manita" al campeón de Copa. El Valencia llegaba crecido a Bilbao tras derrocar al Getafe la pasada semana en la final de la Copa de Su Majestad el Rey con un contundente 3-1, y prepararon el choque a conciencia, tanto que no hubo celebraciones tras levantar el trofeo de campeón. Caparrós apostó por su clásico 4-4-2, destacando la vuelta de Ustaritz y Susaeta al "once" inicial; mientras que Ronald Koeman dio continuidad al 4-3-3 (o 4-2-3-1, variando en distintas circunstancias, ocupando Baraja la mediapunta y el mediocampo igualmente) que viene utilizando. El técnico holandés intentó plantear un encuentro como el de Copa: un mediocampo muy sólido c
on poca capacidad para construir pero dificilísimo de superar, líneas muy juntas, un punta presionando a la zaga rojiblanca, dos centrales que realizan la cobertura a los laterales (que no tienen total libertad para subir la banda) etc. Sin embargo, los rojiblancos se impusieron confundiendo a los chés, pues no optaron por un juego físico y de lucha constante contra la defensa y el mediocampo (hubiese sido un suicidio ante la tripleta Baraja-Maduro-Marchena), sino que apostaron por un juego atrevido y suelto. El comienzo no resultó sencillo, pues los valencianos supieron mantener su planteamiento con rigor, pero un tempranero gol de Javi Martínez dejaría "tocado" a los blancos. El tanto, además, dio "alas" al conjunto bilbaíno, que fue creciéndose con el paso de los minutos. Los vistantes no llegaron con asiduidad a la meta defendida por Armando, pero cabe destacar la labor de nuestra defensa de cuatro. Iraola y Koikili se mostraron inconmensurables cuando Arizmendi y Mata les encararon, y Ustaritz y Amorebieta volvieron a demostrar todo su potencial tanto en el juego aéreo como en la anticipación y en la limpia salida del balón. El Athletic continuó haciéndose con el control del encuentro y, poco a poco, fueron demostrando cosas que en el segundo tiempo se agrandarían hasta límites no vistos en la capital vizcaína desde hace años. Nos gustaría resaltar un nombre propio en este primer tiempo: Fran Yeste. El basauritarra se muestra irregular en su nuevo puesto, pero cuando tiene el buen día no hay quien lo pare: combinó con una precisión extraordinaria (creemos que no perdió ni un sólo balón), recuperó una asombrosa cantidad de balones gracias a su implicación y concentración, sirvió de apoyo para todos sus compañeros, movió al equipo y puso el ritmo del partido...espléndido. Pero tuvo que abandonar, una vez más, el césped por un doble golpe. Su sustituto natural, ya en el segundo tiempo, fue Garmendia, mientras que Koeman revolucionó su banquillo: Morientes y Joaquín sustituyeron a Maduro y Arizmendi, respectivamente (lo cual dio paso a un 4-4-2). Tres minutos después llegaría el tanto que sentenciaría el partido. Sin niguna duda, el mejor gol del Athletic en la presente campaña: combinación entre Susaeta, Iraola, Etxeberria y, finalmente, tanto de Llorente. Llegada a esta situación, los pupilos de "Jokin" se encargaron de convertir el partido en una fiesta: Garmendia, arropado por un portentoso (y todos los calificativos positivos que se le puedan añadir) Javi Martínez, dirigió con criterio a sus compañeros, haciendo olvidar a Fran. Queremos resaltar un aspecto clave de la goleada: el espacio que dejaron los valencianistas entre la zaga y la línea medular, que facilitó al Athletic un dominio aplastante. Lograron hacer un campo "grande" al atacar y llegaron con superioridad numérica en varias ocasiones al área rival. Susaeta, eléctrico como al comienzo de la temporada, supo combinar con Iraola, que se desdobló y mostró esa "chispa" que mantiene intacta; Llorente y Etxeberria se abrieron huecos mutuamente, los cuales supieron aprovechar; Gabilondo, además de aportar mucho en defensa, logró tocar con habilidad y tuvo en Koikili a su mejor aliado; Javi Martínez (que se comió el centro del campo) aprovechó su zancada para arrimarse como segunda línea al ataque rojiblanco. En el minuto 66, Llorente anotó el tercero, con la aportación de Iraola para robarle el "cuero" a Mora. Minutos después, Koeman dio entrada a Edu por Mata, y Caparrós a Aduriz en lugar de Fernando. Tres escasos minutos pasaron y Villa marcó el tanto de la honra, y David López gastaría el cupo de sustituciones para ingresar en detrimento de Gabilondo. David aportó trabajo y calidad espontánea, y en el 85 sería Iraola el que anotaría el cuarto, para cerrar una magnífica actuación individual. El choque siguió la misma tónica a lo largo de la segunda parte y, para cerrar, Aduriz marcaba el definitivo 5-1 con un preciso cabezazo. ¡Aupa Athletic!
on poca capacidad para construir pero dificilísimo de superar, líneas muy juntas, un punta presionando a la zaga rojiblanca, dos centrales que realizan la cobertura a los laterales (que no tienen total libertad para subir la banda) etc. Sin embargo, los rojiblancos se impusieron confundiendo a los chés, pues no optaron por un juego físico y de lucha constante contra la defensa y el mediocampo (hubiese sido un suicidio ante la tripleta Baraja-Maduro-Marchena), sino que apostaron por un juego atrevido y suelto. El comienzo no resultó sencillo, pues los valencianos supieron mantener su planteamiento con rigor, pero un tempranero gol de Javi Martínez dejaría "tocado" a los blancos. El tanto, además, dio "alas" al conjunto bilbaíno, que fue creciéndose con el paso de los minutos. Los vistantes no llegaron con asiduidad a la meta defendida por Armando, pero cabe destacar la labor de nuestra defensa de cuatro. Iraola y Koikili se mostraron inconmensurables cuando Arizmendi y Mata les encararon, y Ustaritz y Amorebieta volvieron a demostrar todo su potencial tanto en el juego aéreo como en la anticipación y en la limpia salida del balón. El Athletic continuó haciéndose con el control del encuentro y, poco a poco, fueron demostrando cosas que en el segundo tiempo se agrandarían hasta límites no vistos en la capital vizcaína desde hace años. Nos gustaría resaltar un nombre propio en este primer tiempo: Fran Yeste. El basauritarra se muestra irregular en su nuevo puesto, pero cuando tiene el buen día no hay quien lo pare: combinó con una precisión extraordinaria (creemos que no perdió ni un sólo balón), recuperó una asombrosa cantidad de balones gracias a su implicación y concentración, sirvió de apoyo para todos sus compañeros, movió al equipo y puso el ritmo del partido...espléndido. Pero tuvo que abandonar, una vez más, el césped por un doble golpe. Su sustituto natural, ya en el segundo tiempo, fue Garmendia, mientras que Koeman revolucionó su banquillo: Morientes y Joaquín sustituyeron a Maduro y Arizmendi, respectivamente (lo cual dio paso a un 4-4-2). Tres minutos después llegaría el tanto que sentenciaría el partido. Sin niguna duda, el mejor gol del Athletic en la presente campaña: combinación entre Susaeta, Iraola, Etxeberria y, finalmente, tanto de Llorente. Llegada a esta situación, los pupilos de "Jokin" se encargaron de convertir el partido en una fiesta: Garmendia, arropado por un portentoso (y todos los calificativos positivos que se le puedan añadir) Javi Martínez, dirigió con criterio a sus compañeros, haciendo olvidar a Fran. Queremos resaltar un aspecto clave de la goleada: el espacio que dejaron los valencianistas entre la zaga y la línea medular, que facilitó al Athletic un dominio aplastante. Lograron hacer un campo "grande" al atacar y llegaron con superioridad numérica en varias ocasiones al área rival. Susaeta, eléctrico como al comienzo de la temporada, supo combinar con Iraola, que se desdobló y mostró esa "chispa" que mantiene intacta; Llorente y Etxeberria se abrieron huecos mutuamente, los cuales supieron aprovechar; Gabilondo, además de aportar mucho en defensa, logró tocar con habilidad y tuvo en Koikili a su mejor aliado; Javi Martínez (que se comió el centro del campo) aprovechó su zancada para arrimarse como segunda línea al ataque rojiblanco. En el minuto 66, Llorente anotó el tercero, con la aportación de Iraola para robarle el "cuero" a Mora. Minutos después, Koeman dio entrada a Edu por Mata, y Caparrós a Aduriz en lugar de Fernando. Tres escasos minutos pasaron y Villa marcó el tanto de la honra, y David López gastaría el cupo de sustituciones para ingresar en detrimento de Gabilondo. David aportó trabajo y calidad espontánea, y en el 85 sería Iraola el que anotaría el cuarto, para cerrar una magnífica actuación individual. El choque siguió la misma tónica a lo largo de la segunda parte y, para cerrar, Aduriz marcaba el definitivo 5-1 con un preciso cabezazo. ¡Aupa Athletic!

